Morón, 21 de noviembre de 2002

AUTOS Y VISTOS:

Para resolver en las presentes actuaciones de prisión preventiva formadas en el legajo nro. 3907 de este Juzgado, correspondiente con la I.P.P. nro. 72.284 que tramita ante la U.F.I. nro. 7 de la Fiscalía General de Morón.

Y CONSIDERANDO:

PRIMERO: La existencia de los hechos.

Que mediante la copia de la denuncia anónima que se glosa a fs.2/4, la fotocopia del estatuto de la Fundación Felices los Niños de fs.23/28, el certificado de inscripción de fs.29/30, las copias de las resoluciones de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires de fs.31/32, 33/34, 35/36, la nómina del personal de la Escuela Pbro. Manuel Alberti dependiente del Obispado de Morón, incorporada a fs.37/39, las actas de inspección ocular de fs.41/42 y 502/504, el croquis ilustrativo de fs.43, el acta de constitución del Consejo de Administración de la Fundación Felices los Niños a fs.64/66, la reforma del estatuto de fs.67/vta., el relevamiento institucional de fs.117/119, la resolución del Obispo de Morón, Monseñor Justo Oscar Laguna, de fs.127, denuncia anónima presentada ante la Oficina Anticorrupción de fs.157/162, resolución del Ministerio de Justicia y de Derechos Humanos de fs.164, informe de Dirección de instituciones y organizaciones No Gubernamentales del Consejo Provincial del Menor de fs.165/168, las actas de secuestro de un videocassette aportado por el programa televisivo Telenoche Investiga, de Artear Argentina, a fs.225, las declaraciones juramentadas del testigo con identidad reservada de nombre "Gabriel", ante el Juez de Menores a fs.226/228 vta. Y ante la Fiscalía a fs.239/vta., de Irene Gabriel Bais a fs.229/231 vta., 229/301 vta., y 370/vta., de Miriam Lewin a fs.293/294, de Edis Antonio Buscarone Viglieti a fs.303/305, de Oscar Casal a fs.306/308, de Julio Alberto Villagra a fs 312/314, de Amalia Matilde Castro a fs.324/328 vta. Y 647/648 vta. Y fs. 1/ vta. De la I.P.P. nro. 152.736 que corre por cuerda con la principal, de Elvio Luigi María Mettone de fs.348/351, del testigo de identidad reservada de fs.353/354 y 355/356, de otro testigo de identidad reservada a fs.357/358, de otro de nombre "Ezequiel" a fs. 359//vta. Por ante el Tribunal de Menores nro.5 del Departamento Judicial de San Isidro, a fs.361/363 vta. Por ante el Asesor de Menores de la aludida departamental. A fs.376/378 ante la Fiscalía Departamental y a fs.593/594 ante el Sr. Juez de Menores Dr. Ricardo Oyama, de este Departamento Judicial; del testigo de identidad reservada de fs.392/395 vta., del testigo de identidad reservada de fs.401/404: de Marta Isabel Díaz a fs.405/407 vta., de Clementina Dora Isabel Díaz a fs.449/450, de Francisco Cayetano Camaño a fs.467/469, de Isabel Esther Yaskuloski a fs.470/472, de Carlos Camaño a fs.473/475 vta., de Juan José Mauricio Micceli a fs.489/490, de Carlos Antonio de Elía a fs.500/501, del testigo de identidad reservada de nombre "Guillermo" a fs.564/567 y 639/vta., del testigo "Jorge" a fs.650/654; los informes psicológicopsiquiátricos de "Gabriel" a fs.241/244, 245/249 y 522/523 vta., y de "Ezequiel" a fs. 364/368 vta.; las actas de las diligencias de allanamiento de fs. 261/262, 267/268 y 269/vta.; las actas de secuestro de fs.291, oficio de fs.479 y actuaciones de fs.480/48, correspondientes al menor Insfran, en la causa que tramita ante el Juzgado de Menores; y el testimonio de Norberto Ignacio Liwski de fs.108, se encuentra justificado que:

HECHO1: En fecha y hora inciertas, pero a mediados de noviembre del año 1996, en el interior de una oficina ubicada en la sede de Fundación Felices los Niños, sita en Gorriti 3520 de la localidad y partido de Hurlingham, un hombre, sacerdote de la Iglesia Católica, mediante abuso intimidatorio de la relación de autoridad existente, acarició a pierna de otro varón de catorce años de edad, conocido en autos como "Gabriel", y además lo besó en la boca, siendo que el mayor estaba encargado de la educación y la guarda del joven, quien se hallaba internado en la aludida fundación.

HECHO2: El día 6 de diciembre de 1996, en hora imprecisa de la noche, y en el lugar señalado en el párrafo anterior, el mismo sujeto, mediante abuso intimidatorio de la relación de autoridad existente, sentó sobre su falda al menor mencionado, que aún se hallaba bajo su educación y guarda, para luego tocarle las piernas y los genitales, y tras bajarle los pantalones le succionó el pene durante un lapso de cinco minutos.

HECHO 3: Así, con el objeto de satisfacer deseos propios, el sujeto promovió la corrupción del niño mediante la realización de los aludidos actos sexuales capaces de producir una desviación anormal en su sexualidad. 

HECHO 4: En horas del mediodía, de un día indeterminado del primer cuatrimestre del año 1998, en el lugar ya indicado, el mismo hombre, para satisfacer deseos propios, le tocó el pene a un niño todavía no individualizado, hallándose presente como espectador un segundo menor conocido en autos como "Ezequiel" -, a quien tenía bajo su guarda, promoviendo su corrupción, por un anticipado desarrollo de la sexualidad, desacorde con su edad.
Arts. 157 inc. 1 y 158 del C.P.P.

SEGUNDO: La calificación legal de lo descripto.

Que los hechos narrados constituyen los delitos de (HECHOS 1 y 2) Abuso Deshonesto agravado reiterado, dos hechos, en concurso ideal con (HECHO 3) corrupción de menor agravada por la condición de guardador del sujeto activo; todos los cuales concursan materialmente entre sí, figuras previstas en los arts. 2, 54, 55, 125 segundo párrafo, 127 segundo párrafo en función del 122, y 149 bis segundo párrafo, del Código Penal, según ley 23487.

Conviene aquí formular ciertas observaciones.

En cuanto a los "Hechos 3 y 4", calificados como corrupción de menor agravada por la condición de guardador del sujeto activo, cabe destacar que la calidad corruptora de los distintos actos desplegados, halla su génesis y razón en la capacidad de los mismos para producir una desviación en el instinto sexual de las víctimas.

Sucede que el tipo no contiene la exigencia de (llegar a) corromper, sino que prevé la conducta de quien promueve o facilita la corrupción, creando las condiciones propicias (en el caso, la escena presenciada con antelación y el tocamiento realizado en el ímprobo contexto), bien por la propia idoneidad de los actos, bien por la limitada capacidad de juicio de las mismas de acuerdo a la temprana edad -. Promover es equivalente a engendrar en el menor la idea de las prácticas corruptas. De lo cual se sigue que es suficiente con que el objeto jurídicamente protegido haya sido puesto en peligro real- de sufrir la lesión que la ley busca evitar.-

Por otra parte, la Fiscalía tiene por probado la existencia de un evento que califica como constitutivo de amenazas coactivas, en los términos del art. 149 bis segundo párrafo del Código Penal, y por el cual Grassi fuera oído en los términos del art. 308 del C. P. P. 

A mí entender, la comisión de ese ilícito no se encuentra suficientemente acreditada, pues, como se verá, la única prueba colectada en ese sentido son los dichos del propio damnificado "Ezequiel", no quedando corroborada su versión por ningún otro elemento concordante, siendo que además no se condice con el modo comisivo observado por el agente en la perpetración de los restantes ilícitos, pues de lo actuado surge la adopción de un modo inductivo agotado en el convencimiento elocuente, en el aprovechamiento no violento de su autoridad, etc. 

Así las cosas, en definitiva, sin descreer ni restar mérito a las afirmaciones de la víctima, su denuncia respecto del mismo no encuentra amparo en otras piezas de convicción, por lo que de conformidad con lo normado por los arts. 16 de la Const. Prov., 151, 157 y 158 del C. P. P. corresponde no incluir el suceso delictivo aludido, en la medida de coerción a dictarse. 

Para finalizar antes de dar trato al siguiente asunto-, considero que el hecho encuadrado legalmente por la parte solicitante en la figura del abuso deshonesto agravado art. 127 segundo párrafo en función del 122 del Código Penal, del que resultaría víctima "Ezequiel", en rigor no constituye delito alguno.-

Es que de lo obrado por sujeto tocar la pierna del niño-, no resulta un acto obsceno o impúdico, tratándose de un suceso desprovisto de todo carácter ultrajante y significación sexual, constituyendo en todo caso, según lo cuenta el menor, un acto preparatorio que no llegó a más ("... se quedó solo con el padre Grassi, se sentó y el cura hizo lo mismo junto a él, y le colocó la mano en la pierna. Que el dicente se puso de pie y le pidió al cura que le abra la puerta y cuando estaba saliendo...").-

De acuerdo con lo expuesto, tampoco he de incluir en la medida de seguridad a dictarse, el ilícito en cuestión (Arts. 157 y 158 C. P. P.).-

TERCERO: La autoría

Que existen indicios vehementes para sostener que Julio César Grassi resultaría ser probablemente autor penalmente responsable de los hechos descriptos y calificados en los puntos que anteceden, lo que se justifica mediante: 

Los dichos juramentados del testigo de identidad reservada de nombre "Gabriel", quien a fs. 226/228 vta. prestó declaración ante la Sra. Juez a cargo del Tribunal de Menores nro. 5 del Departamento Judicial de San Isidro, y manifestó que el hecho sucedió a fines de 1996, cuando el declarante se encontraba a disposición de un juez de menores de Quilmes. Que cree que es el Dr. Cairo. Que el declarante estuvo seis o siete meses en la fundación. Que es la primera vez que cuenta lo sucedido. Que sabe que lo iban a trasladar y que ese traslado lo decidía el padre Grassi o Juan Domingo. Que lo iban a trasladar por el hecho que se fugaba. Que el hecho fue en horario nocturno. Que tenían que ir a un programa de radio a acompañar al padre con otros chicos. que en dicha oportunidad el padre lo llamó para ir a hablar en la oficina del mismo. Que recuerda que era en la última casa, que está llegando al camino del Buen Ayre, lugar que se encuentra en condiciones de reconocer actualmente, si el mismo no cambió; que en la casa existe una cocina, un comedor y una sala de estar donde había un televisor. Que en oportunidad que lo condujo a la oficina lo tomó de la mano. Que este comportamiento era habitual con respecto al deponente. Que también dependía con quién. Que este comportamiento era público. Que es común que un cura te agarre la mano. Que uno no va a desconfiar de esa actitud. Que lo condujo hacia la oficina. Que ahí se quedaron hablando y pasó lo que pasó. Que le pidió que se sentara en su falda, haciéndolo el dicente. Que Grassi comenzó a conversar y le pidió que lo quisiera como si fuera su padre ya que el deponente no había tenido a su padre a su lado. Que mientras le hablaba le tocaba la pierna, aclarando el declarante que se encontraba vestido. Que siguieron conversando y luego, teniendo el padre Grassi las manos en los genitales del deponente, le preguntó al dicente, previo bajarle los pantalones, si quería que "me la chupe". Que el deponente no pudo contestar. Que luego comienza la situación donde el padre comienza a succionarle el pene, y estuvo como cinco minutos, no sabiendo el deponente o no teniendo registro de lo que sucedía. Que sabe que el dicente no eyaculó. Que la cosa fue muy rápida porque se tenían que ir. Que en esta situación puntual no hubo besos previos. Que en cuanto empezó el deponente se pasó a otra silla a un costado. Que esta fue la segunda vez. Que en cuanto sucedió le pidió al dicente que no dijera nada a nadie. Que el deponente le manifestó que no deseaba ir a la radie y se fue el Padre con otros chicos. que el dicente se fue para el fondo y casi a la madrugada se fugó. Que se quedó debajo de un árbol durante toda la noche. Que también le dijo al compareciente que estaba bien que los hombres se conocieran. Que el deponente jamás había tenido relaciones sexuales con un hombre. Que fue un fin de semana que nadie lo fue a buscar, quedándose con otro pibe más que no recuerda el nombre, al cual tampoco lo habían ido a buscar. Que se encontraban dentro del pre-egreso. Que era de día y estaban con una gomera y rompieron con la misma un foco de la Iglesia. Que como el celador no se encontraba, la cocinera a quien le decían "Tita", fue y le contó al cura. Que el Padre Grassi fue y los llamó a ambos a la oficina. Que comenzó hablando con el otro pibe primero, encontrándose presentes ambos, y dirigiéndose al otro niño le dijo que si no se portaba bien no lo dejaría ir a la casa. Que luego le pidió al otro pibe la gomera y le dijo que se fuera. Que al deponente no lo retó para nada. Que le comenzó a hablar de los programas de radio y televisión donde irían y de qué forma tenía que hablar bien del hogar. Que allí le pidió que se sentara en su falda. Que allí fue la primera vez que le dijo que lo viera como su padre y comenzó a tocarle la pierna. Que el dicente le manifestó "¿Qué onda, padre?", respondiéndole aquel que estaba bien, ya que era una muestra de cariño. Que el deponente se sonrojó y se levantó, haciéndolo detrás de él el cura, quien le dijo que estaba todo bien y que lo iba a llamar el lunes para ir al programa de Portal. Que cuando el deponente salía, el Padre lo besó en la boca, tratándose de un "pico". Que el dicente se fue. Que conoce de otros niños que les sucedió lo mismo, a Flavio. Que lo sospecha ya que cuando el dicente se fugó y volvió, Flavio dormía en la misma habitación de Grassi, tenía celular y lo llevaban en camioneta. Que llamaban la atención las actitudes. Que antes Flavio era me nos que el deponente. Que otro que tenía privilegios era un tal Rodrigo, que era nuevo y quería ser cura. Que no tenía trato con las chicas dela Fundación, viéndose solamente en la escuela. Que estaba totalmente prohibido ir donde estaban las chicas. Que lo que piensa es que por la creencia de que en la calle es está mal, lo cual es cierto, se plantea el hecho que se los manda a un lugar, no solamente al dicente sino a otros chicos. Que allí te suceden cosas que ni te pasaron en la calle. Que solicita a los jueces se fijen dónde mandan a los pibes y que no se fijen en la propaganda. Que si el cura tenía todo un montón de pibes, le convenía tenerlos ya que cuanto más pibes tenía, más plata tenía. Se deja constancia en el acta, que a esa altura del testimonio, el declarante se encuentra sumamente angustiado y lloroso. Que sabe que es injusto pedir por sí mismo sabiendo cuál es la situación del país actualmente. Que asimismo manifestó que no sabe si va a servirle un tratamiento psicológico. Que lo que lo lleva a hablar es la buena predisposición de la investigación de Telenoche. Que lo rescataron de estar varias noches durmiendo en la calle y que a través del Consejo del Menor y la familia le consiguieron un lugar donde permaneció durante quince días. Que respecto a su fuga de la Fundación, nunca se hizo la denuncia y fue encontrado por un cocinero de la misma ya que el deponente deambulaba por ahí. Que fue llevado a la casa del Director a dormir y al otro día lo llevaron a la Fundación. Que cuando llegó se encontraban Juan Domingo, una Asistente Social, y el Padre Grassi. Que en esa ocasión la asistente social le dijo que sabía que iba a volver, en forma socarrona. Que el cura le manifestó que lo conduciría a hablar con una psicóloga. Que habló con la misma quedándole dudas que lo fuera, pero ésta le expresó, entre otras cosas, que tenía miedo. Que luego ella se fue y de repente entró Grassi y le preguntó si se quería quedar o no en la institución, respondiéndole el deponente que é mismo (Grassi) se tendría que fijar si el deponente se quería quedar o no, a lo que Grassi le respondió que nadie lo obligaría a quedarse, para contestarle "Bueno, si no vas a estar acá te voy a trasladar al Roca", y allí el dicente arrojó un vaso de agua que había contra la pared. Que de esa conversación no hubo testigos.-

El testigo ratificó el contenido de la entrevista que se le hiciera, y fuera grabado por la producción del programa televisivo "Telenoche Investiga".-

A fs. 239/ vta., "Gabriel" volvió a prestar declaración, esta vez ante la Fiscalía, ratificando lo expuesto ante la juez de menores, y agregando que ingresó en la Fundación Felices los Niños a fines del año 1996, permaneciendo allí por espacio de unos seis o siete meses, y que los hechos narrados ocurrieron en el último mes de su estadía. Que el día 15 de octubre fue filmado para el programa televisivo "Telenoche Investiga", y que se contactó con la gente de la producción a través de una empleada docente de la Fundación, quien en su momento había sido entrevistada por periodistas de ese programa, y que él se acercó a ese medio televisivo a los fines de declarar ante ellos y narrar lo que había visto en la entidad. Que tiempo después, el dicente decidió contarles a estos periodistas lo que había vivido allí dentro. Que la primera vez que habló con gente de Telenoche Investiga fue hace tres meses, momento en que se refirió a distintas cuestiones que acontecían en la Fundación; pero específicamente, lo concerniente al hecho ilícito que lo damnificara, fue narrado por él la primera vez, el mismo día en que lo filmaron.-

El testimonio valorado se complementa con los informes psiquiátricos y psicológicos practicados a "Gabriel", cuyas copias se glosan a fs. 241/ 244, 245/ 249 y 522/ 523 vta., practicados en los autos que tramitan ante el Tribunal de Menores nro. 5 del Departamento Judicial de San Isidro.-

Del último informe mencionado, emerge que se observaron los siguientes elementos indirectos compatibles con victimización: aspecto psíquico angustiado; elementos intrusivos ideicos penosos vinculados a las experiencias disvaliosas que relata y afloran en el contenido del pensamiento; timia displacentera, con labidad e incontinencia traducidos en marcada angustia y llanto espontáneo al abordar la temática sexual mencionada, e intensos sentimientos de culpa por haber permanecido pasivo ante situaciones que rechazaba; fuga inmediata al evento traumático.-

En cuanto a la credibilidad y verosimilitud de los relatos, los profesionales intervinientes (Dres. Humberto Lucero y Nélida Delis Quero) señalaron que sobre la base del examen clínico practicado, resultaba posible sostener que su discurso era creíble y verosímil, en tanto se desarrolló sin contradicciones, fue coherente, realista y concordante en lo ideoafectivo; agregándose finalmente que el examen semiológico no reveló patología de la imaginación (fabulación y/ o sobrecarga imaginativa).-

Lo expuesto por el testigo de identidad reservada conocido en autos como "Ezequiel", quien a fs. 361/ 363 vta. Declaró ante la Asesoría de Menores nro.3 del Departamento Judicial de San Isidro, diciendo que hace aproximadamente tres años vendía comida en la calle, en la localidad de Hurlingham. Que un día, cuando se hallaba desempeñando dicha tarea, una señora llamó a la policía. Que lo detuvieron y luego de ello lo derivaron a la Fundación Felices los Niños, de esa localidad. Que los policías en dicha oportunidad le refirieron que se quedaría allí hasta cumplir los dieciocho años de edad. Que una vez en el lugar, la persona que lo atendió lo envió con le encargado, y este lo hizo bañar. Que esta misma persona le mostró dónde dormiría, siendo el lugar en una habitación relativamente grande, con ocho camas cuchetas. Que al otro día, en la mañana, el dicente habló por primera vez con el padre Julio Grassi. Que este le refirió que allí podría quedarse hasta que lo fuera a buscar un familiar. Que entonces el deponente le manifestó aquello que le había dicho por la noche los policías, y el padre Grassi le contestó que no debía hacerles caso, que allí sólo se quedaría hasta que lo fueran a buscar sus padres. Que luego fueron al Juzgado de Menores nro. 23 de Morón, donde le dijeron que en la institución del padre Grassi no le faltaría nada, preguntándole asimismo los motivos por los cuales había llegado a la Fundación, de lo cual se labraron constancias. Que después volvió con el cura a la institución, comió y la tiempo comenzó la escuela. Que en el lugar estuvo internado tres años, y al segundo año de estar allí, un día antes de entrar al aula de la escuela, con uno de sus compañeros terminando el recreo fueron la baño. Que cuando salían se encontraron con el director del establecimiento, de nombre Carlos, no recordando su apellido. Que esta persona le comenzó a elevar la voz al dicente y a su compañero, del que tampoco recuerda el nombre, y su compañero rompió un vidrio, saliendo ambos corriendo. Que el declarante supone que el director llamó a Grassi, toda vez que este apareció en el patio y los tomó del brazo a él y a su compañero, y los llevó a su oficina. Que una vez allí, el padre Grassi cerró la puerta con llave, sentándose el dicente del otro lado el escritorio, en tanto su compañero lo hizo al lado del cura. Que se encontraban hablando sobre el motivo por el cual habían roto el vidrio. Que el declarante entonces vio que el padre Grassi puso su mano en la pierna de su compañero y que lo acariciaba. Que cree esto porque veía que al cura se le movía la mano. Que el dicente se quiso levantar para ir al baño, y vio que Grassi puso una de las manos en el pene de su compañero. Que frente a esto, se sentó nuevamente. Que no sabía que hacer, por lo que se levantó nuevamente y quiso ir hacia la puerta, momento en el cual el padre Grassi se puso de pie y le preguntó sobre lo que estaba haciendo. Que el compareciente se puso nervioso, y el padre Grassi lo amenazó diciéndole: "vos de esto le contás algo a alguien y yo te echo". Que el dicente le dijo que eso no lo podía hacer porque estaba allí bajo la responsabilidad de un juez. Que el cura le contestó que ahí mandaba él. Que en tanto, el otro chico permanecía en silencio. Que entonces el padre Grassi le dijo que luego continuarían conversando. Que este abrió la puerta y el deponente se puso cerca de la misma para ver si podía escapar, pero su tentativa fue en vano, pues sólo con el padre Grassi, se sentó y el cura hizo lo mismo junto a él, y le colocó la mano en la pierna. Que el dicente se puso de pie y le pidió al cura que le abriera la puerta, y cuando estaba saliendo de la oficina, Grassi le repitió que no debía contar lo que había sucedido porque sino lo echaría. Que el declarante salió corriendo hacia el sector "Los Juanitos" y cuando iba de este modo lo llamó una maestra de quinto grado de nombre Daniela, pero él siguió corriendo. Que esa maestra ya no trabaja más en la fundación. Que llegó al sector referido y se sentó, acotando que estaba muy nervioso. Que el encargado llamado Oscar le preguntó si pasaba algo, y él le respondió que no. Que esta persona aun trabaja en la fundación. Que al otro día, al salir del colegio, vio al padre Grassi caminando por la calle, y esperó hasta que el cura se retiró, tras lo cual salió corriendo para su sector. Que cuando llegó fue hacia los juegos, y en ese momento se le acercó un compañero de apellido Torres, apodado "Chocolate", que no se encontraba internado en la fundación, sino que sólo asistía a la escuela, habiendo sido ya expulsado. Que este le contó que había visto al padre Grassi por el bosque nro. 15, llamado "Bosque Fantasma", que está ubicado al fondo del predio de la fundación, y que según le refirió Torres, Grassi estaba ahí con una chica e aproximadamente quince o dieciséis años de edad, quienes se encontraban acariciándose, frente a lo cual Torres había salido corriendo. Que fuera del episodio narrado y protagonizado, el compareciente no fue molestado nunca más por el padre Grassi. Que nunca le contó lo sucedido a nadie de la fundación. Que pasado un tiempo su progenitora lo egresó, continuando solamente allí, la escuela. Que el año pasado se enteró que un chico de nombre Matías Valdez, de quince años de edad, había sido abusado por el padre Grassi, y que esta vez, el padre había llegado más lejos. Que quien se lo contó resulta ser el hermano del nombrado, que posee el mismo apellido y tiene trece años. Que Matías vivía en la fundación y su hermano no. Que este chico también le refirió que luego el episodio vivido, Matías quedó con problemas psicológicos (caminaba apretando el cuello y sufría desmayos). Que no supo nada más del chico ya que terminó el año y el dicente no volvió más a la escuela de la fundación. Que su familia no sabe nada de lo aquí manifestado y que el declarante se lo contó al señor Aníbal, quien ayudó al dicente. Que actualmente colabora con Aníbal en el hogar, para los niños de la calle que está llevando adelante.- 

A fs. 359/ vta. el mismo "Ezequiel" declaró ante la Sra. juez a cargo del tribunal e Menores nro. 5 del Departamento Judicial de San Isidro, y ratificó la expuesto ante el Asesor de Menores, diciendo también que sintió mucho miedo al momento de ver lo que le sucedía a su compañero, del cual no recuerda su nombre, y que cree que ya no está en la fundación, pero que de verlo está en condiciones de reconocerlo. Que fue tratado bien por la gente del programa Telenoche Investiga, y que pensó que a Grassi no le iba a pasar nada porque el padre está con los jueces y con todos los canales de televisión de Menem, quien es el más lacra del mundo. Que pensó que al fin se hizo justicia por los chicos de la calle. Que presta su consentimiento para permanecer bajo el cuidado de la persona que la señora juez disponga. Que suscribió con otro nombre la declaración por haber solicitado reserva de su identidad.- 

A fs. 376/378 volvió a declarar una vez, el mentado "Ezequiel", haciéndolo en esta ocasión ante la Fiscalía, agregando en lo fundamental que el hecho narrado sucedió en horas del mediodía. Que su compañero nunca quiso hablar del tema y desde el declarante se fue de la fundación, no lo volvió a ver. Que la fundación ingresó en el año 1997 y el episodio vivido con el padre Grassi se produjo a comienzos del año 1998, no pudiendo precisar la fecha exacta, pero recuerda que tenía nueve años de edad. Que a la única persona que el declarante le contó lo sucedido con Grassi, fue al Sr. Aníbal, quien actualmente se encuentra al frente del hogar que alberga a chicos de la calle, de William Morris. Que respecto al chico que fue acariciado por el padre Grassi, lo único que recuerda es que le faltaban quince días para el cumpleaños, sabiendo que era el día 14 de enero, siendo un año más grande que el declarante. Que al menos Matías Valdez estuvo muchos años en la Fundación, y cuando el deponente ingresó, Matías ya estaba, teniendo para esa época alrededor de quince años. Que cuando egresó, Matías Valdez permanecía internado en la institución, enterándose luego que había sido expulsado, ignorando su actual paradero, más sabiendo por sus dichos que vivía en el barrio "obligado" de Bella Vista.- 

A fs. 593/594 entregó nuevamente su testimonio, ahora ante el señor juez de menores, Dr. Ricardo Oyama, titular del Tribunal de Menores nro 1. Departamental, exponiendo en cuanto resulta novedoso y clarifica lo antes dicho, que su compañero, con un codazo había roto un vidrio, y fue entonces que el Director del colegio de nombre Carlos llamó al padre Grassi. Que a principios del mes de octubre, su actual guardador le propuso "¿vos te animarías a salir en televisión para hablar sobre el tema Grassi?"; que el declarante contestó, le agarró un poco de miedo, se puso nervioso, pero igual fue. Que está cansado de tanta propaganda que estaban haciendo del padre Grassi por todos los canales de televisión y lo que junta es plata y no comida, dos o tres veces pidió alimentos.- 

En dicha acta se dejó constancia que habiendo S.S. compulsado el expediente del menor, se estableció que "Ezequiel" ingresó a la fundación el 18 de febrero de 1998 y egresó el 28 de abril del mismo año, continuando como alumno externo de la escuela primaria que funciona dentro del predio de dicha institución, en doble turno de escolaridad.-

De lo expuesto por "Gabriel" y "Ezequiel", surgen inequívocamente, directas imputaciones contra Julio César Grassi.-

No paso por alto que las versiones entregadas reconocen claras influencias de terceros, pudiendo ubicarse su génesis en el estilo forense de los funcionarios actuantes como los casos en que los declarantes emplean giros lingüísticos acostumbrados en sede tribunalicia-, y en opiniones de personas mayores, siendo que los niños formulan críticas concernientes a la política nacional, a los motivos de la opinión dispar de los distintos medios periodísticos o la forma de administración de la fundación y a la finalidad perseguida íntimamente por el imputado, recreando un análisis que no es propio de la edad.-

Sin embargo, aclaremos prontamente: la idea no es que la injerencia los ha llevado a mentir, sino que ha dado forma definitiva a sus pensamientos sin variar su naturaleza ni su sustancia.-

Dicho esto, entiendo que de acuerdo con las exigencia probatorias propias de esta incipiente etapa del proceso, y con los requisitos que demanda la aplicación de la medida cautelar, ambos testimonios pueden ser aceptados válidamente como prueba directa y suficiente de la autoría.-

Es que ambos deponentes me resultan creíbles, habiéndose expresado de manera conteste, demostrando un claro conocimiento de los hechos sobre los que se expresan y sobre las vicisitudes temporo-espaciales concomitantes, manteniendo sus afirmaciones tantas veces como declararon. En definitiva, de la literalidad de sus dichos único aspecto de las declaraciones que, mal que me pese, puedo estimar- no se advierten contradicciones, imprecisiones o mentiras evidentes, manteniéndose indemne su valor convictivo, aún ante la prueba de descargo colectada.-

He de apreciar, asimismo, el indicio de culpabilidad que queda conformado a partir de que en ambos acontecimientos narrados, el sujeto activo con quien viene identificado Gras se ha valido de idéntico modus operandi para concretar las ilicitudes: mediando la excusa de una travesura de los niños para conducirlos a su oficina y una vez allí, aprovechándose de la autoridad que ejercía sobre los mismos, cometer los abusos consistentes en tocamientos con claro contenido sexual, cuya intensidad iba en aumento, induciendo a los niños a consentir la experiencia con engaños supuesto trato paternal-, etc.-

Prosigo, seguidamente, reproduciendo los demás elementos de cargo susceptibles de valoración.-

Lo manifestado por Edis Antonio Buscarone Viglietti a fs. 303/305; por Oscar Casal a fs. 306 / 308; por Julio Alberto Villagra a fs. 312/314; por Amalia Matilde Castro a fs. 324/328 vta. Y 647/648 vta. de la principal, y fs.1/ vta de la I.P.P. nro. 152.736 que corre por cuerda; por personas cuyas identidades se encuentran reservadas, a fs. 353/354, 355/356, 357/358, 392/395 vta. y 401/404; por Marta Isabel Días a fs. 405/407 vta.; por Clementina Dora Salazar a fs. 449/450; por el testigo de identidad reservada conocido como "Guillermo", a fs. 364/366 vta. y 639/vta.-

Resulta delicado determinar el valor convictivo de esos testimonios, más allá de aceptar su base referencial en los términos y con los alcances que se expondrán más adelante.-

Sucede que muchas de esas afirmaciones, principalmente algunas relacionadas con las conductas sexuales del encartado, se apoyan en comentarios de terceros o en apariencias o en razonamientos de dudosa rigidez lógica, tales como que el envío a lavandería de prendas ajenas mezcladas con las del imputado, constituye un claro indicador de homosexualidad.-

Otro inconveniente práctico que se presenta, se origina en las declaraciones de los testigos de identidad reservada, pues la oscuridad concerniente a las circunstancias personales de los declarantes dificulta la necesaria- tarea de establecer una relación entre ellos, o con otros, para comprender cabalmente a qué secesos se refieren, vinculando a los protagonistas y demás participantes por sus nombres.-

Ahora: si bien estos testigos no tienen conocimiento directo acerca de los hechos bajo estudio, se expresaron coincidentemente respecto a las supuestas inclinaciones sexuales del imputado, el trato preferencial dispensado a sus preferidos, la rigidez de su carácter, el modo inaceptable para los deponentes- de conducir la institución y otros aspectos de su personalidad que, aunque no se enlazan específicamente con los eventos en cuestión, dan sustento a los testimonios de "Gabriel" y "Ezequiel", corroborando el contexto recreado por estos dos al señalar semejantes particularidades en sus relatos.-

Rige el art. 210 del C.P.P.-

Expuestos hasta aquí los elementos convictivos que me llevan a dar por justificado el estado de sospecha indicado en el primer párrafo de este punto, me permito formular algunas aclaraciones.-

La Fiscalía ha valorado como prueba de cargo la versión exculpatoria entregada por el encartado Julio César Grassi en pos de su inocencia.-

Pero los aspectos tenidos en cuenta por la parte solicitante, o bien resultan inconducentes a los hechos que se le reprochan al imputado o bien implican presunciones falaces.-

Veamos.-

Suponen asuntos absolutamente intrascendentes a los fines de este auto, desentrañar si Grassi hizo mal o bien o si marró o acertó al señalar a uno de los testigos de identidad reservada como adicto al tolueno y al otro como autor de un delito contra la propiedad del cual resulta damnificado.-

Pues la eventual equivocación del detenido no lleva a concluir su culpabilidad.-

Tampoco es aceptable concluirla a partir de que el imputado negó la posibilidad de ser autor de uno de los hechos, excusándose en su intensa labor y en la corriente compañía de Amarilla. No del modo en que lo hace la Sra. Agente Fiscal, introduciendo la objeción consistente en que la ocupación laboral y la compañía perpetuas son fácticamente imposibles; esa interpretación resulta exagerada, dándose un sentido demasiado amplio a las expresiones de Gras, quien, obviamente se refería a la generalidad de sus actividades y no a la totalidad de sus vivencias diarias.-

En cuanto a los indicios utilizados en contra del encartado, en el apartado o) del punto III de la solicitud, que atañen a las amenazas padecidas por algunos testigos de cargo, considero que aún dando por probada la ocurrencia de tales iniquidades, sostener que si las intimidaciones existieron es porque algo hay que se quiere acallar o no conviene que se sepa, valorando esa presunción del modo inculpatorio indicado, constituye un argumento equivocado, ya que si bien el medio resulta indudablemente ilícito, el fin perseguido podría también consistir en preservar la verdad o la real inocencia de Grassi.-

Y en punto a la conducta de Ángel Maximiliano Insfran, entiendo que en el supuesto de aceptarse la tesis conspirativa enunciada por la Sra. Agente Fiscal, según viene planteada la presunción, sus alcances no superarían los límites de la prueba indiciaria analizada más arriba, en base a lo dicho por los testigos que carecen de conocimiento directo. Aún así, debe advertirse que lo motivos de la supuesta fuga no son conocidos, constituyendo también un indicio o mejor aún, una hipótesis- el antecedente que conduce al indicio valorada.-

Respecto de la tarea desarrollada por la defensa técnica en el marco de su ejercicio comprobación de llamados telefónicos entre Magistrados- y en lo que atañe a las características personalitarias de los individuos seleccionados por el imputado para dirigir la institución, cabe señalar que no se aprecia ni se expresa- el valor convictivo de esos elementos para acreditar los extremos sometidos a consideración.-

Por otro lado, recalco especialmente que me he abstenido de examinar cualquier otra prueba que a mí entender no guarde relación con los hechos enunciados en el punto primero de este auto, y que atañen en todo caso al funcionamiento de la Fundación Felices los Niños como institución, a comportamientos que exceden la órbita jurisdiccional, a la tarea de los medios de comunicación, etc.; y agrego también que existen elementos valorados por la Fiscalía y aparentemente incorporados a legajos reservados, cuyo estudio me viene impedido.

Previo a dar trato restante tópico cuya consideración se impone la medida de seguridad a aplicar -, entiendo oportuno destacar que en el ejercicio de su defensa el imputado puede declarar a su antojo acerca de cuanto se relacione con los hechos cuya comisión se le atribuye, sin que sea menester que concretamente aluda a las materialidades ilícitas, pues puede también referirse a ellos a partir de diversas situaciones o personajes que conforman lo fáctico. Y nótese hasta que punto resulta crucial una defensa de es índole, que gran parte del estado de sospecha se construye con prueba presuncional sobre la que se cimentan elementos directos.

Por otro lado, la negativa del imputado a participar en toda cuanta pericia o diligencia se pretenda realizar por parte del órgano investigador, debe ser respetada evitando cualquier interpretación cargosa, pues de lo contrario se estaría conminando al encartado a producir por sí mismo la prueba contraria a sus intereses, conculcándose sus garantías procesales más elementales (Arg. arts. 29 de la Const. Prov. Y 1, 60, 310 y concs. del C.P.P.).-

Doy así por finalizada la valoración de la prueba en los términos de los arts. 157 inc. 3 y 158 del C.P.P.-

IV) La medida de seguridad a aplicar.-

Que el Ministerio Fiscal, con cita de los arts. 157, 158 ss. Y cons., solicita que se convierta en prisión preventiva la actual detención del encausado Grassi.-

Mas a mi entender, adoptar la medida de seguridad pretendida resultaría una cautela inadecuada, pudiendo lograrse idéntico fin con otros medios.-

Es que no vislumbro ningún motivo para inferir que el encartado procurará eludir u obstaculizar la investigación.-

Grassi posee arraigo, se presentó espontáneamente en reiteradas ocasiones apenas tuvo conocimiento de la formación de la causa v. fs. 17, 40, 55, 68-, compareció voluntariamente a estar a derecho ante la orden de detención que pesaba sobre su persona (pues maguer la Fiscalía considera que se prófugo al saber de la medida, lo cierto es que presto y por sus propios medios se hizo presente ante la autoridad judicial, poniéndose a su disposición-, en el paso afrontó otra causa por hechos similares a los que dieron origen a esta, manteniendo siempre un comportamiento procesal adecuado desde que no varió su costumbre laboral ni domiciliaria (v. fs. 321); y sus actos cuentan con publicidad en tal magnitud, que en caso de sustraerse a la acción de la justicia u observar conductas legalmente desarregladas, con prontitud quedará en evidencia.-

Entiendo entonces suficiente, aplicarle como medidas asegurativas para evitar razonablemente los peligros de fuga, entorpecimiento probatorio y reiteración delictiva, la obligación de presentarse el primer día hábil de cada mes ante este Juzgado o ante el órgano jurisdiccional interviniente; la carga de contribuir domicilio real en el ámbito de esta provincia y fuera de cualquier sede o dependencia de la Fundación Felices los Niños; la prohibición de ausentarse de su domicilio por un lapso mayor a las 24 horas, sin autorización jurisdiccional previa; el compromiso de no presentarse solo en las sedes o dependencias de la fundación Felices los Niños, debiendo hacerlo en el horario de 8.30 a 18.30 hs. Y bajo la responsabilidad y acompañamiento de la persona que él designe (pudiendo a su vez, el cuidador, delegar la función en un tercero), quien quedará sujeta a la previa aprobación de la suscripta y deberá concurrir a labrar acta de estilo; la prohibición de tener contacto con alguna persona menor de edad, en lugares privados y a solas; la exigencia de no acercarse, referirse públicamente, ni comunicarse intencionalmente con las víctimas, ni con cualquier otra persona íntimamente vinculada a ellas; la promesa de someterse al proceso. Todo ello, e caso de que el imputado lo consienta "art. 144, 159, 160 y concs. Del C.P.P.)
Por todo ello, es que 

RESUELVO:

I) TENER POR ACREDITADOS los hechos descriptos en el punto I del considerando, los que fueran calificados como constitutivos e los delitos de (HECHOS 1 y 2) Abuso Deshonesto agravado reiterado, dos hechos, en concurso ideal con (HECHO 3) corrupción de menor agravada por la condición de guardador del sujeto activo; y (HECHO 4) corrupción de menor agravada por la condición de guardador del sujeto activo; todos los cuales concursan materialmente entre sí, figuras previstas en los arts. 2, 54, 55, 125 segundo párrafo, 127 segundo párrafo en función del 122, y 149 bis segundo párrafo, del Código Penal, según ley 23487; y POR JUSTIFICADA la existencia de indicios vehementes para sospechar que Julio César Gras probablemente resultaría ser autor penalmente responsable de los delitos mencionados (arts. 157 y 158 del C.P.P.).

II) DISPONER como medidas de coerción a los efectos de asegurar el normal sometimiento al proceso, del encartado JULIO CÉSAR GRASSI, la aplicación de las siguientes obligaciones que deberán ser cumplidas por el nombrado: 

a) Presentarse el primer día hábil de cada mes ante este Juzgado o ante el órgano jurisdiccional interviniente. 
b) Constituir domicilio real en el ámbito de esta provincia y fuera de cualquier sede o dependencia de la Fundación Felices los Niños.
c) La prohibición de ausentarse de su domicilio por un lapso mayor a las 24 horas, sin autorización jurisdiccional previa.
d) El compromiso de no presentarse sólo en las sedes o dependencias de la Fundación Felices los Niños, debiendo hacerlo en el horario de 8.30 a 18.30 hs. y bajo la responsabilidad y acompañamiento de la persona que él designe (pudiendo a su vez, el cuidador, delegar su función en un tercero), quien quedará sujeta a la previa aprobación de la suscripta y deberá concurrir a labrar el acta de estilo. 
e) La prohibición de tener contacto con alguna persona menor de edad, en lugares privados y a solas.
f) La exigencia de no acercarse, referirse públicamente, ni comunicarse intencionalmente con las víctimas ni con cualquier otra persona íntimamente vinculada a ellas.
g) La promesa de someterse al proceso.

Todo ello, en caso de que el imputado lo consienta.
Rigen los arts. 144, 159, 160 y concs. del C.P.P. 

III) NO INCLUIR en la cautelar establecida, el delito de amenaza coactivas art. 149 bis segundo párrafo del Código Penal-, ni el de abuso deshonesto agravado art. 127 segundo párrafo en función del 122 ibíd.- cometido en perjuicio de quien diera en llamarse "Ezequiel", por los cuales el nombrado Grassi fuera oído en los términos del art. 308 del C.P.P. (arts. 16 de la Const. Prov., 151, 157 y 158 del C.P.P).- 

IV) DISPONER la inmediata libertad del imputado JULIO CÉSAR GRASSI, la que se hará efectiva desde la sede de este Juzgado, una vez notificado debidamente y previo que preste su consentimiento y la promesa aludida en el apartado "g)" del punto que antecede (art. 159 del C.P.P).- 

V) REGÍSTRESE Y NOTIFÍQUESE. -

Dra. Mónica López Osornio de Kon 
Juez

Ante mí 

Dra. Laura Bertoia
Secretaria